Clash of Pantheons se aprende en una partida — el tutorial del juego te guía la primera vez. Esto es lo esencial.
No hay puntos de vida. Cada jugador protege 5 Reliquias (cartas boca abajo de su propio mazo). Ganas si conectas un ataque directo cuando el rival ya no tiene Reliquias — o si su Mazo se agota y no puede robar.
Mazo principal de 50 cartas (Deidades, Héroes y Milagros, máx. 4 copias por nombre), un mazo aparte de 5 Espíritus de Nivel 1 para incubar, y tu Patrón: un Dios de soporte que vigila la partida y despierta su poder cuando quedas contra las cuerdas (3 Reliquias o menos).
Un medidor de −10 a +10 entre ambos jugadores. Pagar costos empuja el marcador hacia el rival. Mientras esté en 0 o a tu favor, sigues actuando; si cruza a territorio rival, tu turno termina y le regalas impulso.
Coloca una Deidad de tu mano sobre una criatura tuya de nivel exactamente inferior (respetando su requisito), pagando su costo de ascensión. Al ascender robas 1 carta y se disparan sus efectos «Al ascender». La pila conserva las habilidades heredadas de las cartas inferiores: tu Espíritu de Nivel 1 puede acabar siendo Amaterasu.
Ataca con una criatura enderezada (los ataques no cuestan Balanza): contra una Deidad rival en reposo o directo al jugador. El defensor puede interponer un Custodio enderezado. Entre Deidades, la de menor Poder es destruida (empate: ambas). Un golpe directo revela la Reliquia superior del rival… y muchas Reliquias contraatacan con efectos devastadores. Asedio +N revela N Reliquias extra.
Tutorial guiado, Modo Historia («El elegido de dos mundos»), la Senda de los Dioses (roguelike), PvP global por rango, Draft con premios, Torneos dentro del juego y el Capricho del Panteón semanal. Todo el contenido se desbloquea jugando.